| dc.description.abstract | Los grandes cambios económicos que se han desarrollado gracias a la globalización han
dejado en manifiesto que la competitividad es un asunto importante para cualquier país
o región. El conocer las variables determinantes de los niveles de competitividad de las
naciones, así como su relación con el desarrollo del país y la búsqueda de un mejor
estado de bienestar para la población son importantes para la toma de decisiones por
parte de los gobiernos.
En este contexto, esta investigación busca realizar un análisis crítico de la medición de
la competitividad y su incidencia en el bienestar de la población. Precisamente, la revisión
de literatura expone la inherente relación existente entre la competitividad de los países
con el desarrollo de la población, explicando a su vez por qué unos países son más
prósperos que otros. Al mismo tiempo, pero con otro enfoque, se evidencia el hecho que
las empresas juegan un papel fundamental en el desarrollo económico de los países,
además que, dentro de la empresa se genera innovación y desarrollo tecnológico, lo que
genera inversión. Vinculando ambos conceptos surge la competitividad sistémica, que
permite ver a la competitividad, tanto empresarial como país, de manera complementaria
y no aislada, por lo que las empresas se convierten en un soporte del mercado y la
sociedad. Sustancialmente, se ha demostrado que los países considerados como más
competitivos son aquellos donde las empresas trabajan de manera conjunta e integrada,
donde el estado monitorea y trabaja activamente para crear ventajas que refuercen la
competitividad.
Los distintos conceptos asociados a la competitividad, y su influencia en el desarrollo,
han dado lugar a la existencia de diversos índices empleados para medirla, considerando
diversas variables y técnicas para su estimación, un ejemplo de esto es el Índice de
Competitividad Global (ICG) del Foro Económico Mundial (WEF). Donde se encuentran
diferencias significativas entre los países de la región gracias al análisis de clúster o
conglomerados, el cual genera diferentes asociaciones de países según su
comportamiento con respecto a las 12 variables del ICG, este resultado es corroborado
por el análisis de clases latentes (LCA), que permite estimar la probabilidad de pertenecía
de los individuos a una clase latente, lo que confirma la existencia de diferentes patrones
de asociación en la región centroamericana en cuanto a los impulsores que caracterizan
la competitividad en la región.
Además, esta investigación, busca identificar y priorizar las variables micro y macro
económicas que facilitan la medición de la competitividad de los países
centroamericanos, esto a través del proceso analítico en red (ANP) y de la opinión de 23
expertos en el área. Los cuales coinciden en priorizar el factor capital humano como el
más determinante para la medición de la competitividad de los países centroamericanos,
al mismo tiempo que se proponen una serie de problemas y retos los cuales se
encuentran inmersos en la región en estudio.
El resultado, indica la necesidad de atacar las diferencias existentes entre los países en
materia de competitividad y los problemas de la región a través de normas y política
centradas en la cooperación entre los gobiernos de los países centroamericanos
enfocando los esfuerzos en el cumplimiento de objetivos concretos y comunes,
incluyendo empresas y organizaciones no gubernamentales, lo que genera una mejor
perspectiva a la hora de centralizar esfuerzos comunes. | es |