| dc.description.abstract | La felicidad no es un don que de repente nos cae del cielo. La felicidad es algo que se
construye, día a día, siendo dicha construcción responsabilidad de todos y cada uno de
nosotros. Y de entre las mejores herramientas de las que se dotó el ser humano está la
comunicación.
Cuando hablamos de comunicación positiva, lo que estamos haciendo es transportar
la melodía de la psicología positiva (recordemos: aquella que pone el foco en la felicidad
y el crecimiento humano) al campo de la comunicación, extensa y variada partitura en
la que se va interpretando nuestra vida diaria. Es decir, se trata sencillamente de aquella
comunicación que, al margen de las funciones u objetivos concretos para los que se establezca, ayuda además a fomentar el bienestar y la felicidad auténtica de aquellos que
participan de ella.
Y esto puede (o debe) ocurrir en los tres escenarios en los que la comunicación humana
está presente en la cotidianeidad de cualquiera de nosotros. El primero de esos escenarios
es la comunicación social o mediática, escenario formado por los medios tradicionales de
comunicación masiva y también, cada vez con más fuerza, internet y toda la realidad digital.
El segundo escenario de la comunicación humana lo forman las relaciones interpersonales. Ya sea en el seno de una empresa u organización, o en las escuelas, en una familia,
una pareja… la comunicación tendrá siempre un rol clave en la articulación de todo tipo
de relación. Es fácil inferir, por tanto, que cuanto más positiva sea nuestra comunicación
con las personas que nos rodean, más positivas serán nuestras relaciones con ellas, y por
tanto, más felices nuestras vidas.
Pero hay un tercer y último territorio donde la comunicación positiva juega un papel
determinante en nuestra felicidad, y también para la de quien nos rodea. Si decimos que
la comunicación con los demás es crucial, ¿cuánto no será asimismo de decisiva aquella
comunicación que mantenemos con nosotros mismos? Ese diálogo interior, esa intracomunicación, todo aquello que nos decimos cuando estamos solos, o es también comunicación
positiva o no seremos capaces de cimentar ni un solo pilar de nuestra felicidad. | |