| dc.description.abstract | Joseph Ratzinger dijo que una de las consecuencias del Vaticano II es que la teología ya no podría dejar de tener una dimensión ecuménica, algo que se ha mantenido en toda su obra. Y así, desde el comienzo de su pontificado Benedicto XVI tomó como misión importante el trabajo por la unidad de las Iglesias, por lo que son muchas las intervenciones que ha realizado con relación al ecumenismo. Este artículo analiza, por una parte, los temas subyacentes, que podemos ver como hilos conductores de su pensamiento ecuménico y que aparecen de una forma u otra en sus escritos o hechos: la pasión por la verdad, la comprensión de unidad que está a la base de sus intervenciones, la necesidad de conversión de todos los cristianos para alcanzar dicha unidad... Por otra parte se detiene en unos temas concretos que han acaparado de manera especial la labor teológica del actual Papa y que tienen gran repercusión ecuménica, como pueden ser el ministerio de Pedro, la cuestión del “subsistit in” o la relación entre Iglesia universal e iglesias locales. | |