| dc.description.abstract | Con el paso del tiempo el factor cultural ha venido cobrando importancia pues, además de permitir retomar costumbres, e incentivar y apoyar habilidades , destrezas y creatividad, también es un determinante de políticas de desarrollo y de regeneración urbana (Scott, 2000). Las actividades cuturales se dimensionan como fuente de riqueza y empleo, pues atraen flujos de gastos y rentas provenientes del turismo cultural. Sin embargo, a través de las estrategias diseñadas a la medida de la región podría conducir a una transformación del tejido productivo, generando nuevas ventajas comparativas (Devesa et al., 2012). La contribución económica de los festivales va más allá del conjunto de actividades realizadas para la puesta en marcha y funcionamiento del conjunto de manifestaciones culturales que dan cuerpo al festival (Vecco y Srakar, 2017), ya que son un elemento tractor del turismo general y, según su temática, del turismo cultural. Cada festival posee unas señas de identidad que configuran su carácter polifacético y por tanto su contribución social, en términos culturales y, por supuesto, económicos (Taylor y Kneafsey, 2016). | es |