| dc.description.abstract | Vivimos en Occidente un mundo marcado por la secularidad. Las instituciones religiosas están sufriendo una fuerte crisis: falta de credibilidad, envejecimiento de los fieles, y una vivencia de lo espiritual/religioso que parece cada vez menos llamativa y con menos fuerza vital. Para muchos la teoría de la secularidad clásica en la que se afirmaba la separación de esferas, la privatización de la religión y, por último, la desaparición de este fenómeno (Casanova, 1994), por lo menos en Occidente, se ha ido haciendo realidad.
¿Es esto así? ¿La secularidad ha terminado por desplazar a la religión al espacio privado y la amenaza de su desaparición es inminente? Contrariamente a lo esperable, frente a todos los malos augurios pareciera que las predicciones de la secularidad no terminan de hacerse realidad. En los inicios del tercer milenio la profecía secularista —avalada por Weber, Durkheim y otros— del declive y desaparición de la religión y la fe, no se ha terminado de cumplir. Pero no todo sigue igual: la fe de las grandes iglesias está dando paso a un tipo de religiosidad o espiritualidad distinta que acentúa la respuesta individual del sujeto sobre la institucional. Y no solo se está dando el fenómeno de la individualización, sino que también asistimos a una fusión sincrética de distintos horizontes religiosos: las personas, de manera natural y en la vida diaria, mezclan y integran diferentes aspectos de las religiones, generando algo distinto, nuevo, a veces con mayor o menor sentido.
Pareciera que en los últimos años el número de gente que se comprende a sí misma como “buscadora” de lo trascendental ha ido creciendo. Esta búsqueda se realiza por caminos no tradicionales —en el sentido de las antiguas iglesias o comunidades religiosas— que buscan integrar, de manera ecléctica y sincrética, distintos planteamientos religiosos y espirituales.
En este contexto novedoso nos animamos a preguntarnos sobre qué define al sujeto creyente hoy en día. Es decir, cuáles pueden ser consideradas las características fundamentales de una persona religiosa/espiritual en nuestro mundo (específicamente en Occidente). Evidentemente, esta pregunta también toca el tipo de vivencia religiosa/espiritual que mueve a los sujetos de hoy | es |