| dc.description.abstract | En los últimos años, desde diversas perspectivas tales como la sociología de la religión, filosofía de la religión y de la filosofía política, se ha ido abriendo la idea de que la religión podría estar en el espacio públic y, aún más, podría ser un aporte en sociedades democráticas y pluralistas. Autores como Habermas, Taylor y aún el mismo Rawls, han propuesto que las religiones, en el tiempo de la post-secularidad (tomando el concepto acuñado por Habermas hace algunos años) puede ser un
aporte en el espacio público desde la perspectiva de la convivencia, el sentido y la búsqueda de mayor justicia y solidaridad en la sociedad 3. Desde una perspectiva de la ética de mínimos y la ética de máximos (concepto acuñado por la filósofa Adela Cortina), podríamos considerar que las religiones pueden ser un aporte desde perspectivas de vida felicitante o doctrinas comprehensivas del bien, desde el planteamiento rawlsiano, así también como aporte para mayor justicia. A partir de esta
perspectiva, nos proponemos como objetivo en este capítulo reflexionar, en diálogo con el pensamiento de Ignacio Ellacuría y de otros autores, en torno a la pregunta sobre cuál puede ser el aporte de una espiritualidad liberadora en la búsqueda y construcción del bien común. Para responder a este objetivo, primero presentaremos cómo se ha entendido, en la tradición más clásica, el bien común. Seguidamente presentaremos el planteamiento de sobre el bien común y los derechos humanos en Ignacio Ellacuría, destacando algunas ideas y perspectivas que tiene en común
con el profesor de Oxford, y también jesuita, Patrick Riordan. Finalmente, nos centraremos en la idea de espiritualidad y cuál puede ser su aporte, desde lo que consideramos una espiritualidad liberadora. | es |