El impacto global de la ascensión china en la competencia geopolítica del Oriente Próximo: Yemen en la encrucijada
ISBN:
978-84-1170-937-8Date:
2024Abstract:
El pasado 10 de marzo de 2023 la república Islámica de Irán y el Reino de Arabia Saudí formalizaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas. La importancia de este acuerdo no radica únicamente en lo que representa a nivel regional, sino lo que implica para la competencia geopolítica entre grandes potencias. La rivalidad entre Arabia Saudí e Irán ha incidido significativamente en los conflictos regionales que afectan a países como Siria, Líbano y Yemen. Además, este juego de influencia entre grandes potencias como son los Estados Unidos de América y la República Popular China parece decantarse a favor de China al ser capaz de coger el testigo del Sultanato de Omán en las tensas negociaciones entre las dos principales potencias regionales del Oriente Medio. Por este motivo, consideramos necesarios analizar el comportamiento geoestratégico de China en el Oriente Medio con vistas a mostrar sus intereses, preferencias y objetivos geopolíticos en una región que se ha convertido en el principal campo de pruebas para determinar los designios de la comunidad internacional. Para conseguir nuestro objetivo nos vamos a centrar en el estudio de caso de Yemen con vistas a extrapolar determinadas lecciones aprendidas que puedan ser de utilidad para descifrar los verdaderos intereses de China en esta región tan convulsa. A través del empleo de una metodología cualitativa y del análisis geopolítico argumentamos que China ha podido ocupar parte del vacío de poder producido por el giro geoestratégico de los Estados Unidos en un momento en el que la región demandaba una mayor presencia y capacidad resolutiva por parte del principal poder hegemónico global.
El pasado 10 de marzo de 2023 la república Islámica de Irán y el Reino de Arabia Saudí formalizaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas. La importancia de este acuerdo no radica únicamente en lo que representa a nivel regional, sino lo que implica para la competencia geopolítica entre grandes potencias. La rivalidad entre Arabia Saudí e Irán ha incidido significativamente en los conflictos regionales que afectan a países como Siria, Líbano y Yemen. Además, este juego de influencia entre grandes potencias como son los Estados Unidos de América y la República Popular China parece decantarse a favor de China al ser capaz de coger el testigo del Sultanato de Omán en las tensas negociaciones entre las dos principales potencias regionales del Oriente Medio. Por este motivo, consideramos necesarios analizar el comportamiento geoestratégico de China en el Oriente Medio con vistas a mostrar sus intereses, preferencias y objetivos geopolíticos en una región que se ha convertido en el principal campo de pruebas para determinar los designios de la comunidad internacional. Para conseguir nuestro objetivo nos vamos a centrar en el estudio de caso de Yemen con vistas a extrapolar determinadas lecciones aprendidas que puedan ser de utilidad para descifrar los verdaderos intereses de China en esta región tan convulsa. A través del empleo de una metodología cualitativa y del análisis geopolítico argumentamos que China ha podido ocupar parte del vacío de poder producido por el giro geoestratégico de los Estados Unidos en un momento en el que la región demandaba una mayor presencia y capacidad resolutiva por parte del principal poder hegemónico global.

