| dc.description.abstract | El hidrógeno se posiciona actualmente como uno de los principales vectores para la transición hacia sistemas energéticos descarbonizados (IEA, 2019) (IEA, 2023) .A diferencia de las fuentes primarias de energía, el hidrógeno no es un recurso energético disponible en estado libre en la naturaleza, sino un portador de energía que debe producirse a partir de otras fuentes, como el gas natural, la biomasa o la electricidad que alimenta la electrólisis del agua.
Desde el punto de vista energético, el hidrógeno presenta un elevado poder calorífico inferior (PCI ˜ 33,3 kWh/kg), lo que le confiere una alta densidad energética gravimétrica. Sin embargo, su baja densidad volumétrica en condiciones normales obliga a su almacenamiento en forma comprimida, licuada o en portadores químicos, lo que condiciona el diseño de las infraestructuras asociadas.
En el ámbito de la movilidad, el hidrógeno se utiliza principalmente en pilas de combustible, donde se produce una reacción electroquímica entre hidrógeno y oxígeno que produce electricidad, calor y agua como único subproducto directo. Esta tecnología permite aplicaciones en transporte pesado con autonomías elevadas y tiempos de repostaje reducidos, características especialmente relevantes en el transporte público urbano (Hydrogen Europe, 2023).
El concepto de “hidrógeno renovable” hace referencia al hidrógeno producido mediante electrólisis del agua empleando electricidad procedente de fuentes renovables. Este enfoque permite reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al ciclo de vida del combustible, siempre que el suministro eléctrico esté respaldado por garantías de origen renovable. | es |