| dc.description.abstract | El presente estudio es un intento de actualizar el valioso legado que san Juan de la Cruz trasmitió en su símbolo más logrado: la noche oscura. En las páginas que siguen, se presenta la noche oscura como la crisis profunda que suele acompañar a todo pasaje espiritual de riesgo. Gracias a este proceso radical, las seguridades del yo posesivo y autorreferencial quedan superadas y trascendidas. Por otra parte, la caída del andamiaje psico-espiritual que sostenía hasta entonces el sentido de la vida desenmascara los autoengaños infantiles que se proyectaban en el dios de la necesidad, abriéndose el sujeto a la desconcertante gratuidad que se revela en el Dios de Jesús. | |