| dc.description.abstract | La Antropología de la Salud es una asignatura de reciente implantación en
algunos Grados de Farmacia. Como disciplina científica que trata de estudiar al ser
humano desde una perspectiva integral, tanto en lo relacionado con sus
características físicas como con su único rasgo no biológico, su cultura, su interés se
cimenta en que los estudiantes asuman y comprendan que las enfermedades
(Martínez-Hernáez, 2015) y los medicamentos como parte esencial del tratamiento
de muchas de ellas, gozan de una perspectiva para el paciente que estudiantes,
docentes y profesionales de la salud con frecuencia subestiman o directamente
ignoran. Las Facultades de Farmacia necesitan innovar para afrontar los retos de la
farmacia asistencial (Smith et al., 2023), que tradicionalmente no ha sido un enfoque
docente clásico, más orientadas a sus aspectos científicos tradicionales.
Los profesionales de la salud y los docentes implicados en su formación han
entendido la enfermedad como una alteración fisiopatológica del organismo, con unos
indicadores consensuados y revisables en función del conocimiento científico. Los
medicamentos, como una de las estrategias terapéuticas más utilizadas para el control
o la erradicación de la enfermedad, se han concebido como modificadores de la
alteración fisiopatológica que ha producido la enfermedad. Esto ha sido y es todavía
así incluso para los estudiantes de ciencias de la salud, que se ven en su vocación de
alguna forma «intoxicados» por esa forma de percibir su función ante la sociedad, al
observar a los referentes personales que conformaron su vocación. Este modelo
biomédico tiene sus bases en el pensamiento racionalista cartesiano y de la física
newtoniana, que divide la naturaleza humana en cuerpo y mente (Martínez-Granados,
2024), y el cuerpo es considerado como una estructura biológica cuyos elementos
funcionan de acuerdo con leyes de la física clásica, en términos de movimientos y
ajustes de sus partes | es |